Un trastorno psicosomático es una alteración física para la cual no se encuentra ninguna causa fisiológica que la origine. Los síntomas se relacionan con algún conflicto psicológico. El término psicosomático abarca la combinación de factores biológicos, ambientales, sociales y psicológicos. Para entender la naturaleza y síntomas de los trastornos psicosomáticos es indispensable considerar la mente y el cuerpo como un todo integrado. Por esto siempre conviene tener presente la gran influencia de las enfermedades físicas en la esfera psicológica y viceversa.
Desarreglos gastrointestinales, cefaleas, dificultades respiratorias, arritmias cardíacas, desregulación de la presión, úlceras, enfermedades de la piel, contracturas y otras son conocidos como trastornos psicosomáticos. Aparecen también otros síntomas psicosomáticos más inespecíficos, que se relacionan en mayor o menor medida con la esfera psicológica del individuo, entre los que destacan los mareos y vértigos, la sensación de falta de aire, problemas urinarios, sexuales, pérdidas de cabello, e incluso trastornos de los sentidos.
